domingo, 15 de julio de 2012

Fondant vs piping

Las tartas fondant son de origen anglosajón pero aquí se han puesto de moda en los últimos años. Seguro que todos habéis visto alguna. Son esas tartas perfectas que parecen de plastilina, de colores y con toda clase de figuritas, flores, etc... 

fondant vs piping


Hay dos cosas que no me gustan del fondant (CONTRAS):
  1. Todo vale. Como parece plastilina se puede hacer todo desde un niño a medida natural (lo he visto) hasta un cervatillo (también lo he visto). Este tipo de pastel de “todo vale” me da mucha grima. No, mi ilusión no es comerme un niño, ni un cervatillo, ya puestos.
  2. El fondant es incomestible. Demasiado dulce e insaboro. De los fondants el único que me gusta es el chocolate plástico. Pero este es más difícil de trabajar que el fondant normal de azúcar, a parte que también sale más caro.

Pero también existen tartas fondant preciosas, hechas con mucho estilo y buen gusto. (PROS):
  1. Colores y formas ilimitadas. Ideal para tartas infantiles o de fantasía para una boda.
  2. El fondant aísla la tarta, con lo cual, esta dura fresca más días y al ser un bloque es más fácil de transportar.
  3. Tartas con acabado perfecto.

La técnica decorativa que más utilizo en mis pasteles es el piping. El piping consiste en la decoración mediante el uso de mangas pasteleras y diferentes formas de boquilla. El problema de esta técnica es que no quedan tartas tan perfectas como con el fondant. Aunque es una técnica mucho más rápida. 

He hecho algún cursillo y mis pinitos con fondant. Y cada vez me preguntan más por este tipo de tarta. Pero me resisto a esta técnica porque... sí, quedan unas tartas preciosas, pero al final el fondant queda en el plato. Y para mi, el 60% del éxito está en el sabor y un 40% en la presentación. Ahora mismo estoy en un dilema porque no sé si depurar más mi técnica de piping o invertir en conseguir más resultados con el fondant. Vosotros que haríais? 

Feliz lunes. Bsitos ;*
Delgraphica